EL MISTERIOSO CASO DE LOS ARMARIOS DE BRAGAS

A ver como empiezo…

En Catalunya, cada estación de Renfe tiene un armario que pone “CALCES”, vamos, lo que vendría a ser “BRAGAS” en catalán. Catalán es eso que se conoce también como Lapao en otras lindes, pero esto no tiene nada que ver. Cómo decía, estos armarios en las que se puede leer con letras bien grandes la palabra “BRAGAS” están generando una agria polémica entre los catalanes, o más bien las catalanas. Sobre todo si alguna piensa que igual van a parar allí todas aquellas bragas que se pierden, como los famosos calcetines desparejados. Seamos sinceros, perdón, sinceras, ¿quién no ha perdido alguna vez las bragas? Yo de joven tenía una caja de Colacao dónde guardaba las bragas perdidas, pero esto tampoco tiene nada que ver. Y además es mentira.

Sigo, los armarios de “BRAGAS” tienen su explicación. Sólo hay que aplicar la lógica, mirad, en la estación de Sants tenemos un Calcedonia enorme, ocupa buena parte del vestíbulo, pues bien, cómo todo el mundo sabe, Calcedonia viene del latín CALCE (BRAGA) y DONA (MUJER), la “i”  que falta está para despistar a aquellos que suspendían latín en el colegio, como yo. Pues si tenemos un enorme Calcedonia allí, ¿por qué no vamos a tener cientos de calcedonias pequeñitos repartidos por las estaciones? Ahí está el dato, es solo aplicar la lógica. ¿Qué hay en esos armarios?, pues eso, “bragas de mujer”. Ojo, en Sitges, mi pueblo, ya no me atrevería a afirmarlo con tanta rotundidad, pero eso tampoco tiene nada que ver.

La pregunta es ¿por qué hay armarios de bragas en las estaciones? Veamos, los maquinistas somos como una especie protegida: pocos, raros y buscados. Ya no tenemos la imagen de aquel hombre rechoncho, con gorra, mono azul salpicado de grasa y maleta de piel con la fiambrera, no, ahora somos jóvenes, bien cuidados, atractivos, simpáticos y hasta incluso rozamos una inteligencia superior a la media. Al menos yo y otros tres o cuatro que conozco. Quizás la muestra no sea muy representativa, pero tenía que meterme yo en ella, que para eso estoy escribiendo.

Bien, nosotros somos así, aunque no os lo creáis, lo que ocurre es que como vamos encerrados ahí delante y nos han puesto esos cristales oscuros, pues no se nos ve. Pero, oye, en serio que somos así. Ahí está el misterio, ese misterio que os atrae a las mujeres. A todas, que lo he comprobado, ¿eh?, bien ya no voy a hablar más de mí que vete a saber tú quien lee esto. Sigo, ese misterio que envuelve a la figura del maquinista atrae a las mujeres y como nos han enseñado que siempre debemos estar al servicio de nuestros clientes, clientas en este caso, pues no lo hemos tomado al pie de la letra. Salvo en Sitges, que como en Chueca hay que hacer un punto y aparte. ¿Qué hemos hecho los maquinistas?. Nos ha costado mucho trabajo de pensar y eso, pero os lo explico.

Tuvimos que crear una Comisión para negociar con Fomento y con Adif, después de todo las estaciones son de ellos. Tras redactar un documento consensuado entre todos los sindicatos en representación del colectivo, presentamos un escrito en el registro del Ministerio solicitando permiso para colocar unos “ARMARIOS DE BRAGAS” en distintas estaciones. Tuvimos que explicar que se había presentado alguna situación embarazosa, ya entendéis: señora que había perdido sus bragas; y que considerábamos que por el bien del servicio y la reputación de la señora en cuestión debíamos tener la posibilidad de disponer de algún recambio, léase bragas, en las estaciones. Y así fue, el Ministerio entendió nuestras demandas y mira que después de Cascos teníamos nuestras dudas, y nos facilitó la instalación de los armarios de bragas. Ya teníamos los permisos en regla, nos faltaba la financiación. Tontos no somos, conducimos trenes, pero tontos no somos, así que esto fue sencillo. ¿Dónde acudimos?, ¡al Calcedonia!, pues claro, no íbamos a ir al McDonalds o al Imaginarium. Fuimos al Calcedonia, bien, la primera reacción fue complicada, más o menos nos enviaron a pastar, pero insistimos con la publicidad que le íbamos a dar, por ejemplo en esto que estás leyendo si has tenido la paciencia de llegar hasta aquí, y al final aceptaron que pusiéramos su nombre en los armarios, aunque recortado para no dar muchas pistas.

Ya teníamos todo: los permisos del Ministerio, las estaciones, los armarios de bragas y el patrocinador. Nos faltaban las bragas. Aquí tuvimos un problema, pero lo solventamos al estilo catalán: con un referéndum. O consulta, que viene a ser lo mismo pero más catalán aún. Casi catalán de Olot (esto es un homenaje a mi amigo Pere Macías, pero él no lo sabe). Sigo.

Había dos opciones:

  1. Bragas tipo tanga, bonitas, modernas y de marca.
  2. Bragas del Mercadillo de Calafell

Cómo decía, tontos no somos, así que ganó la segunda opción. Hay que aclarar que aparte de no ser tontos, lo que sí que somos es catalanes y “la pela es la pela”. Esto tampoco tiene nada que ver.

La Comisión creada nombró a tres representantes para realizar las compras en el Mercadillo de Calafell: el Paco, el Perla y la Trini. Algún maquinista se quejó de que no cumplíamos con la paridad entre personas de diferente sexo, pero este sí que era tonto y no le hicimos caso. Además, no teníamos muy clara la orientación sexual del Perla, por lo que lo dejamos así.

Los mandamos un viernes a Calafell y se vinieron con la producción de bragas portuguesas de medio mercado. Había de todos los tamaños, colores y formatos. Algunas se podían doblar cómo las sábanas de una cama de matrimonio, y otras dudábamos entre si eran bragas o el sobrante de algún ojal de camisa. Seguro que era cosa de la Trini, pero esto corresponde al secreto profesional. Entendedlo.

Una vez que ya teníamos todo lo necesario para poner en marcha nuestro proyecto, estuvimos organizándonos para el reparto equitativo de las bragas por las distintas estaciones. Salvo en Sitges, pero esto no tiene nada que ver. Se formalizaron con su correspondiente registro por parte de la Comisión las diferentes entregas en cada una de las estaciones, salvo en Sitges, bueno, es igual, y en tan solo un mes ya teníamos completada la operación “ARMARIO DE BRAGAS”.

Llegados a este punto, nos faltaba lo más importante: las señoras. Hubo otro agrio debate, pero este nos interesó poco a mí y a los otros tres o cuatro, nosotros no íbamos a tener problemas en encontrarlas.

O eso pensábamos nosotros, más chulos que un ocho. ¿Pues no vienen los amigos de Adif, nos abren los armarios, se llevan las bragas y en su lugar meten unos cacharros de hierro amarillo? Son la leche…

Total, que después de todo el tiempo invertido en nuestro proyecto, después de haber creado una Comisión la mar de mona, después de haber invertido parte de nuestro salario en la producción y después de haber imaginado y calculado las bragas que íbamos a necesitar cada uno, van y nos ponen unos cacharros que parecen cinturones de castidad. Esto no es mío, es de la Trini que cuando se pone es muy burra ella.

En fin, lo dicho, en Catalunya teníamos unos armarios de “BRAGAS” en cada estación y ahora tenemos unos de “CALCES”, que aunque en catalán signifique “bragas”, resulta que ahí no ha llegado la normalización lingüística esa.

Acabo ya, os dejo una imagen para que veáis que es cierto lo que digo aquí. Es la prueba definitiva, por mucho que os empeñéis, por mucha imaginación que le echéis, por mucho que aún se pierdan bragas en el limbo de los deseos y las pasiones desatadas en esas viejas estaciones de trenes, ahí no hay bragas, no.

Ya me gustaría a mí. Y a los otros tres o cuatro.

Aquí no hay bragas. Es evidente.
Aquí no hay bragas. Es evidente.
Anuncios

6 comentarios sobre “EL MISTERIOSO CASO DE LOS ARMARIOS DE BRAGAS

  1. Creo que es el primer post humoristico que haya leido en un blog ferroviario, me arranco alguna risa, aver con que nos sorprendes la proxima que pasan meses entre post y post…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s